No sé vosotros, pero yo tengo varios amigos que cuentan su MBA como antes se contaba la mili. No me malentendáis, están contento, y la verdad es que todos coinciden en que repetirían la experiencia, pero se ve que mantener ese esfuerzo en el tiempo, sobre todo cuando hay que compaginarlo con el trabajo, se hace duro.
Yo no puedo opinar. Lo que sé es que me muero de envidia cuando pegan un pelotazo con un ascenso o una subida de sueldo, y si encima se han paseado por Shanghai, ni hablamos…